Análisis: Neoliberalismo y sionismo la lucha por el agua
- INFP
- 15 may
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Entrevista a: Ronaldo Ortiz Coordinación nacional de Frenadeso (Frente Nacional por los Derechos Económicos y Sociales), y
Tanya García XR Rebelión o extinción en Argentina
Por: Axel García Ancira
Coordinación Internacional del INFP Morena
La Ley de Glaciares en Argentina, impulsada por el gobierno del ultraderechista Javier Miliei, tiene el objetivo de permitir la minería en lugares que antes estaban considerados como protegidos. Aunque Argentina está muy lejos de ser el paraíso liberal que se prometió a su ciudadanía, gran parte de la población continúa bajo el influjo de una esperanza artificial, basada en una poderosa narrativa que simplifica problemas complejos para que personajes del progresismo parezcan responsables de la inflación, la corrupción y los problemas actuales. Ante este escenario, el gobierno de Milei no solo destaca por ser un acólito del destino manifiesto estadounidense, sino también un defensor acérrimo de los intereses expansionistas de Israel. Este es el caldo de cultivo perfecto para que acciones de privatización, y la inclusión de empresas sionistas como Mekorot, encargada de privar de agua a los palestinos, lleguen a Argentina a partir de lo que llaman eufemísticamente “convenios de colaboración”. Al mismo tiempo y casi de manera sincrónica, en Panamá el presidente derechista José Raúl Mulino recibió a su homólogo israelí Isaac Herzog con idénticos objetivos: la intervención de la empresa en un país que sufre un grave problema de acceso al agua, y que destina grandes reservas de agua dulce al funcionamiento del emblemático Canal de Panamá. Para profundizar en estos temas, entrevistamos a los activistas Ronaldo Ortiz , de Panamá y a Tanya García, de Argentina.
Para Ortiz, la visita de Herzog al país canalero debe prender las alertas sobre la administración del agua en manos sionistas:
Isaac Herzog llegó la semana pasada a Panamá con el discurso de poder aportar sus experiencias como Estado al problema urgente que tenemos en nuestro país, que es el abastecimiento de agua [...] Y realmente en Panamá lo que ha pasado es que los gobiernos anteriores, y el actual, han visto el tema del agua como un problema de negocio, de comercio; buscan las maneras de entregárselo a las empresas privadas. La maniobra que se está utilizando en este momento, ante una crisis de abastecimiento y de atención directa, administrativamente hablando, ha sido preferir buscarse a una de estas figuras súper cuestionadas en el mundo para decir que están dando una alternativa y fortalecer el vínculo que tienen este tipo de gobiernos, como el de Israel, con el de Panamá, que está dirigido por una cúpula dura de la ultraderecha, entregada al imperialismo estadounidense y al sionismo israelí, con el fin de montar aparatos de espionaje y de control con la excusa, del agua. Pero la situación del agua aquí en Panamá ciertamente es crítica, es caótica. Todos los días en el país salen comunidades exigiendo un abastecimiento de agua. Que se atienda la necesidad, destacó Ronaldo Ortiz.
En Argentina, la Ley de Glaciares es el contexto por medio del cuál se compromete el agua de la población argentina, sobre todo la que se encuentra cercana a la Cordillera de los Andes. Sin embargo, a pesar del ambiente de sopor y desinterés por lo público de una parte de la ciudadanía argentina, la oposición a la Ley ha llegado a niveles muy altos y que demuestran que la movilización popular, y la organización siguen vivas en el país gaucho.
Con esta reforma lo que viene detrás es el intento de empresas mineras de instalarse en el territorio. Entonces, se modificó recientemente la ley. Esto empezó desde diciembre del año pasado (2025), cuando el Gobierno presentó en el Congreso la reforma. Ahí, junto a organizaciones de todo el país, asambleas territoriales, personas autoconvocadas, iniciamos una campaña que se llama “La ley de glaciares no se toca”. En diciembre, lo que el Gobierno logró fue la aprobación en Cámara de Diputados. Y continuamos haciendo la campaña hasta principios de abril, donde obtuvo la aprobación por parte de Senadores y la ley se reformó. La ley fue modificada. Desde entonces estuvimos con la campaña y, obviamente, haciendo muchas movilizaciones en la calle. Hicimos algunas otras actividades. Y lo que se logró fue, por un lado, de acuerdo a lo que dispone la ley también, hacer una audiencia pública acá en el mes de marzo; una audiencia pública donde se podía anotar cualquier persona. Se anotaron más de 100 mil personas, pero lo que terminó pasando es que el día de la audiencia sólo permitieron hablar a menos del 1 % de las personas anotadas. Lo que se inició ahora, una vez ya aprobada la reforma, es una demanda colectiva. Se iniciaron varias demandas, pero hay una puntualmente, que es la que más se menciona, que tiene una adhesión de alrededor de 900 mil personas y que se presentó recientemente en la justicia para tratar de suspender la reforma de la Ley de Glaciares, explicó Tanya García.
En el corazón de Centro América y en su región más austral ha iniciado un proceso en donde los gobiernos se insertan en el juego geopolítico, y comprometen no sólo recursos naturales para el desarrollo, sino la fuente fundamental para la vida de los pueblos y las comunidades: el agua. Ante esto surge la pregunta de qué hacer frente a esta nueva etapa de luchas donde no sólo se combate a una empresa, o a los intereses de una cúpula, sino a un plan continental de control, despojo y expoliación.
¿Cómo hacerle frente a esa crisis y cómo nos estamos organizando también? En medio de eso están los proyectos, en el caso panameño, con un proyecto minero que está por reabrirse ahora en junio, impuesto por el Gobierno y las empresas transnacionales como First Quantum Minerals, que requiere de agua y requiere los recursos naturales que están por seguir explotándose en Panamá. Entonces, eso nos lleva a hacer el llamado, y también a recalcar y reafirmar: no podemos dejar perder nuestra soberanía por intereses de gobiernos que han generado todo lo que hemos conocido en Asia occidental y todo lo que está pasando en el mundo. No podemos dejar perder la soberanía. Tenemos que garantizarles el futuro a nuestras generaciones venideras y, además, garantizar la libre autodeterminación de nuestros pueblos, destaca Rolando Ortiz.
Mientras que para Tanya García:
Está en riesgo nuestra soberanía. Están en riesgo, puntualmente, nuestras fuentes de agua, nuestras reservas estratégicas de agua, al haberse reformado esta ley. Y el Gobierno tiene una postura claramente alineada con las políticas de Estados Unidos e Israel, y tiene una fuerte influencia de esos gobiernos. Y, por el lado de Mecorot, que también lo tenemos acá en el país, hay al menos diez provincias que tienen contratos con la empresa Mecorot, que es la empresa instalada en Palestina y que, básicamente, le saca el agua al pueblo palestino. Acá, puntualmente, hay contratos que están vigentes desde 2022 y también lo que se sabe es que se le está dando asesoramiento a la empresa que está acá en Buenos Aires, que es la que gestiona el agua de Buenos Aires, AySA-. Y sí, vemos que el agua está siendo un recurso del que se están apropiando, de alguna manera, y que, a la vez, sabemos que es un recurso escaso acá en el país y en el mundo. Y también, a lo que apelamos es a que la justicia pueda frenar esta reforma y seguir con el reclamo para poder, de alguna forma, detener esto.
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