Análisis: Venezuela bajo acoso imperial; la generación Z se rebela contra Boluarte en Perú
- INFP
- 25 sept 2025
- 6 Min. de lectura
Entrevistas a Carlos Ron y Anahí Duran
Por: Axel García Ancira
Coordinación Internacional del INFP
Antes de que los incendiarios discursos en la Asamblea General de Naciones Unidas barrieran con todos los titulares de los medios del mundo, América Latina se mantuvo en una tensión en vilo, particularmente en Lima y en las aguas internacionales del Caribe. Por ello dedicamos el programa semanal Reflexiones de Sur a Norte, del Instituto Nacional de Formación Política de Morena, a las protestas y represión de la población más joven de Perú, y a la amenaza en aguas caribeñas por el despliegue estadounidense de 4 mil marines.
Venezuela ante la guerra híbrida
En la tercera semana de septiembre, la retórica belicista de Trump y las sanciones se intensificaron. El Gobierno Bolivariano de Venezuela, encabezado por el Presidente Nicolás Maduro, sufrió censura de parte de Youtube, perteneciente a Google, bajo el pretexto de que están acatando una más de las medidas que imponen los Estados Unidos. Los buques militares en aguas internacionales, pero cercanos a la costa venezolana y colombiana se mantienen amenazantes. Filtraciones del propio gobierno de los Estados Unidos hablan, a la fecha de hoy, del ataque a cuatro embarcaciones. Para Carlos Ron, investigador del Instituto Tricontinental, más allá de la posibilidad de verificación de los datos sobre estos supuestos “ataques”, que de confirmarse se trataría de ejecuciones extrajudiciales en una zona de paz, estaría imbricada en una narrativa imbricada en la continuidad de la Doctrina Monroe:
“Parte de la llegada de estos barcos, de esta aproximación, no tiene nada que ver con lo que ellos dicen que es la lucha contra el narcotráfico, la guerra contra las drogas, sino que es una operación de intimidación, buscando que hubiese una reacción aquí en Venezuela como la hubo en el 64 en Brasil, pero que al fin y al cabo no la consiguieron, pues no entienden cómo ha sido la dinámica de este proceso y que no hay esa fractura dentro de la fuerza armada que ellos están buscando. De ahí en adelante utilizan una excusa también que ya tiene 50 años. La llamada guerra contra las drogas. Nosotros, en el Instituto Tricontinental, publicamos hace poco unos estudios llamados Adictos al imperialismo, que precisamente tratan del tema de la guerra contra las drogas: 50 años en los que, por más de que ha habido un gasto multimillonario en armamento y en supuesta ayuda para luchar contra el narcotráfico, no ha caído para nada, no solamente el narcotráfico, sino el consumo de drogas dentro de los Estados Unidos. O sea, que sí se ha utilizado el tema de la lucha contra las drogas para justificar más intervencionismo, presencia militar de Estados Unidos en otros países, para justificar desplazamientos de campesinos y la toma de tierras.”
Esta nueva agresión y hostilidad en aguas territoriales se da en un marco de la lucha contra China, y contra Rusia, con la cual se enfrenta indirectamente en Ucrania. El mundo pelea por las reservas internacionales, y el petróleo sigue siendo el recurso más preciado. Pero al mismo tiempo esta amenaza es también para toda la región y para quienes no se alineen con los intereses del hegemón y con su geopolítica.
“Estados Unidos está en un momento de crisis en su relación hegemónica con el resto del mundo en los últimos años. No es la primera vez, en realidad: desde la caída del muro de Berlín, Estados Unidos ha sentido que el desarrollo, tanto de China como hasta cierto punto de Rusia, está cuestionando de verdad su hegemonía. Y lo ha sido a nivel financiero, cuando ya se habla de abandonar el uso del dólar y crear otros mecanismos; lo ha sido también en el tema tecnológico, con los avances de la inteligencia artificial. Eso ha hecho que el imperialismo que encarna Estados Unidos se vuelva más violento y que haga uso de lo que aún domina: el ámbito militar y, hasta cierto punto, el comunicacional. Este ataque contra Venezuela también forma parte de una agresión general a toda América Latina”.
Para el investigador y ex encargado de la oficina para América del Norte, Carlos Ron, Venezuela ha fomentado lazos con otros países no por un afán de confrontación con los Estados Unidos, sino por una necesidad de forjar un camino soberano sin depender de las recetas del FMI. Si el modelo Venezolano ha sufrido una guerra económica que ya cumple 10 años es por haberse atrevido a desafiar los modelos impuestos por el neoliberalismo. Esta situación que generó migración Sur-Norte, como ocurre en otras naciones empobrecidas, ahora es utilizada por Donald Trump para criminalizar a los migrantes, e imponer ultimatums en contra del Presidente Maduro. Aunque , como hemos dicho en anteriores entregas, el número de soldados parece bajo respecto a los que han utilizado para invasiones, ningún panorama puede descartarse, sobre todo si Trump decidiera utilizar la invasión en un intento de mejorar su imagen, la cual alcanza sólo un 37% de aprobación. Mientras tanto, las amenazas militares han zanjado diferencias en la región. Tanto Gustavo Petro como Lula Da Silva se pronunciaron en la ONU en contra del ataque a embarcaciones en el Caribe, e incluso Petro pidió un proceso penal contra Trump por los ataques a embarcaciones en el Caribe.
La generación Z en Perú y la lucha por sus pensiones
Si existiera alguna duda de la ilegitimidad del gobierno de Perú tras el golpe de Estado al expresidente Pedro Castillo, profesor de primaria, cuya familia se encuentra refugiada en México, lo primero que habría que dar a conocer es que la aprobación de la sucesora, Dina Boluarte, es menor incluso que la pírrica popularidad de Peña Nieto al final de su sexenio. Boluarte tiene una aprobación cercana al cero por ciento. ¿Pero además de su talante represor, qué explica el nulo respaldo del pueblo? Entre otras cosas la convivencia con un congreso fujimorista y la continuidad con las políticas neoliberales que tienen sus orígenes en los años 90. Y a pesar de que las protestas en Perú no parecen ser recogidas por los grandes conglomerados informativos, para Anahí Durán, Exministra de la mujer, estas manifestaciones de la generación Z no son nuevas, sino sólo una nueva etapa de un descontento en contra las élites políticas y económicas:
“Creo que hay una constante. El 7 de diciembre el estallido social que irrumpe en todo el país marca una dinámica de protestas que no se ha detenido. El estallido 2022-2023 con un saldo de decenas de muertos, miles de heridos. Todo el 2024 tenemos movilizaciones contra el sicariato, la inseguridad ciudadana, y este 2025 irrumpen nuevas jornadas de protesta que tienen una particularidad, además de las continuidades mencionadas, que es la juventud quien protesta. Y esto tiene que ver con el detonante de la movilización: la reforma del sistema de AFPs.Aquí en el Perú, en el 93, se privatizó el sistema de pensiones e instauró este sistema de aseguradoras de fondos, en el cual un grupo de empresarios privados maneja los aportes de los trabajadores, socializa las pérdidas y privatiza las ganancias. Al final de 40 o 60 años de trabajo te dan una pensión de miseria.
El Congreso presentó una reforma con un paquete de reformas que incluía un severo ajuste al sistema de pensiones que las personas jóvenes, la llamada generación Z y los sectores en la informalidad han sentido como un ataque directo a sus posibilidades de un retiro digno. Las movilizaciones tuvieron el colorido propio de una época marcada por el predominio cultural del ánime japonés, por lo que destacaron banderas de piratas inspiradas en la serie One Piece, que también se han visto en manifestaciones en Nepal e Indonesia.
Este sistema, que ya estaba colapsado, lo buscó reformar el Congreso a favor de las AFPs, generando que los jóvenes se indignaran porque este paquete de reformas incluía medidas más restrictivas todavía: incrementar el fondo de retención, impedir que se retiren los fondos (el 95 % de ellos) al llegar a determinada edad y además obligar a los trabajadores informales —en un país con 73 % de informalidad— a cotizar también en un sistema de pensiones que no les va a favorecer […] La movilización empezó con una demanda concreta contra las AFPs y la reforma impulsada por el Congreso fujimorista y su títere Boluarte, pero escaló a un rechazo global, asemejándose a anteriores movilizaciones. Ya no solo es contra la reforma a las AFPs, sino contra el gobierno ilegítimo de Dina Boluarte, contra la corrupción que lo ha caracterizado, contra el autoritarismo y contra la grave crisis económica, de empleo y de inseguridad ciudadana que vivimos.”
Mientras que desde Perú se han hecho declaraciones sobre la mandataria mexicana, a quien declararon persona non grata, para la exministra, lo verdaderamente grave es que Boluarte esté reprimiendo a la población y violando sistemáticamente los derechos humanos sin que la comunidad internacional interfiera. Las manifestaciones de la juventud peruana tienen nuevas convocatorias para el próximo fin de semana.
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